PODÉIS LEER VUESTRAS HISTORIAS AL FINAL DE ESTA PÁGINA
RECORDEMOS EN FAMILIA
LAS NAVIDADES ANTIGUAS DE HUELVA
Y DE LOS/AS QUE HOY VIVEN EN NUESTRA CIUDAD O PROVINCIA
Están próximas nuestras Fiestas más entrañables y aquellas que en torno a la familia esperamos el nacimiento de Jesús entre nosotros/as.
Todos, los que hoy somos madres/padres y abuelos/as, recordamos con un cariño especial aquellos momentos que siendo niños y niñas pudimos disfrutar junto a nuestros seres más queridos.
Hoy que somos mayores y que la experiencia y los años nos hacen vivir otras navidades, quizá recordamos con nostalgia nuestra infancia.
Momentos en los que entorno a nuestro Nacimiento (Belén, portal, etc.) recibíamos en una cena especial a Jesús y con mucha ilusión escribíamos nuestra carta a sus Majestades los Reyes Magos, ..., y todo ello de maneras y vivencias muy diferentes a las que tienen nuestros/as hijos/as hoy en día.
Compartamos con ellos/as aquellas vivencias para que juntos disfrutemos de recuerdos especiales a la vez que les transmitimos NUESTRA NAVIDAD través de nuestras experiencias: adornos de la casa y de nuestras calles, reuniones especiales, aquellos alimentos y olores que aún nos emocionan, nuestros juguetes, etc...VAMOS A CONVERTIR EN UNA HISTORIA, ESTAS Y TODAS AQUELLAS OTRAS EXPERIENCIAS Y RECUERDOS, PARA QUE CONOZCAMOS MEJOR A NUESTRAS FAMILIAS Y LOS MOMENTOS ALEGRES QUE VIVIERON CON NUESTRAS EDADES.
SI ADEMÁS PODEMOS COMPARTIR IMÁGENES DE AQUELLAS NAVIDADES COMPLETAREMOS, JUNTO A NUESTROS COMPAÑEROS/AS, UNA GRAN HISTORIA.
SI ADEMÁS VUESTRAS HISTORIAS DAN DETALLES PROPIOS DE HUELVA (GASTRONOMÍA, NUESTRAS CALLES, PERSONAJES, FIESTAS LOCALES, ...) PODREMOS IR AMPLIANDO NUESTRO PROYECTO "SOY DE HUELVA".
¿TE ACUERDAS?
(DICIEMBRE 2010)
¡A COMPARTIR Y A ESCRIBIR!
Y EMPEZAD A ENVIADLOS
DIEGO MARTIN – 5º A
(DICIEMBRE 2010)
¡A COMPARTIR Y A ESCRIBIR!
Y EMPEZAD A ENVIADLOS
NUESTRAS HISTORIAS
CARLOS ARANDA VALLELLANO - 5ºA
Antes las navidades se Vivian en familia y sobre todo se celebraba el nacimiento de Dios el día 25 de Diciembre. Se cantaban villancicos acompañados de la zambomba, pandereta… etc. Antes las navidades era una fiesta que se consumían menos. En las que al asistir se montaban el portal de belén i el árbol de navidad. Eran unos acontecimientos que se disfrutaba. Y antes por la calle en estas fiestas todo el mundo se felicitaba la navidad.
Marta Blanco Arévalo – 5ºA
LA NAVIDAD EN 1950
Voy a contar las Navidades cuando mi abuela tenía 11 años en Sevilla: Eran 6 hermanos, pobres pero felices. Su madre hacía en Nochebuena pestiños y rosquillas. Luego con tapas de las ollas tocaban la pandereta.
Iban a la calle a cantar villancicos con sus vecinos y después a las 12:00 iban a la misa del gallo y se reunían todos al rededor de una hoguera.
No les pedían nada a los reyes porque sabían que no le iban a traer nada.
Sus padres iban a la plaza y compraban un poco de turrón. Una noche de Reyes se llevaron una sorpresa porque le trajeron un balón de trapo, una muñeca de barro, un canasto hecho con las pinzas de tender, una muñeca de cartón que tenía unos coloretes muy grandes y unos ratoncitos de merengue que estaban muy buenos. Se volvieron locos de alegría.
Paula Botello Cervantes - 5ºA
LA NAVIDAD CONTADA POR MI ABUELA
Recordando su infancia, mi abuela Mari Carmen me cuenta lo siguiente:
“Vivíamos con mucha ilusión el mes de Diciembre, porque esperábamos el momento de poner el Nacimiento, que todo el año estaba guardado en un arcón.
Para celebrar la Nochebuena nos reuníamos mis abuelos, mi tío, mis padres, mi hermano y yo. Nuestra cena consistía en el pavo, en roscos que hacía mi madre, en pestiños y dulces típicos de Navidad. Después de cenar y cantar los villancicos con la pandereta, la zambomba y con la botella de anís que se tocaba con una cuchara, íbamos a la Misa del Gallo con toda la familia. A la vuelta felicitábamos a nuestros vecinos y mis padres se reunían con ellos.
Las calles en Sevilla estaban llenas de gente cantando villancicos y pidiendo el aguinaldo.
El día 5 de Enero, veíamos la Cabalgata de los Reyes Magos y nos íbamos a la cama temprano para poder despertarnos pronto para ver los regalos que nos habían traído los Reyes. Los regalos que más recuerdo son: una casita de muñecas, un piano y un armario con vestiditos para las muñecas.”
CALLLES, IGNACIO – 5ºA
Hola soy Ignacio voy a contar como eras las navidades de mi padre cuando era pequeño el me ha contado que eran unas navidades muy frías pero muy familiares casi siempre nevaba los niños salían a la calle y se peleaban con bolas de nieve en su barrio había poco alumbrado y lo que más le gustaba era ver los belenes que ponían en exposición en distintos lugares de su ciudad la mayoría de las veces se iban al pueblo de mi abuela para ayudar en la matanza del cerdo allí aprendían como se hacían los chorizos y el resto de los embutidos por las mañanas salían cantando villancicos por las casas y a los mayores les daban una copa y a los pequeños peladillas y perrunillas. Cuando terminaba la matanza del cerdo volvían a casa y celebraban la navidad en casa y esperaban a los reyes con mucha ilusión igual que ahora
FERNÁNDEZ, PEDRO – 5º A
Mis abuelos vivían frente a la Rábida, en las casas que tenían para los trabajadores de la fábrica de conservas Tejero. En ellas vivían veinte familias rodeadas de muchos árboles y jardines. El día veinticuatro de diciembre toda la familia cenaba junta, a las doces iban a la misa del gallo. Después de la misa, iban de casa en casa tomándose unas copas y cantando villancicos.
GARCÍA, AIDA – 5º A
LA NAVIDAD DE LA ABUELA
Cuando mi abuela era pequeña en las calles en tiempo de navidad había muy poca decoración. Comían sopa, pimiento frito… Si, tenían árbol de navidad la decoración de navidad era bellotas pequeñas bolitas de colores piñas pequeñas… La celebraba con mis bisabuelos y con sus hermanas, nunca la ha celebrado en otro sitio . A mi abuela le gusta mucho la navidad y sus regalos eran camisones, pendientes y poca cosa más.
GÓMEZ, CARMEN – 5º A
LAS NAVIDADES DE MI ABUELA
Las navidades que pasaba mi abuela en Puebla de Guzmán (Huelva) eran muy especiales, porque vivía en el seno de una familia muy numerosa, formada por mi abuela, sus siete hermanos, sus padres, dos de sus abuelos y su tía y, al ser la familia tan numerosa, se divertían mucho.
Por ejemplo, una semana antes de la llegada de la Nochebuena, cantaban villancicos después de comer todos los días. Era el momento de la risa y de la fiesta. Para ello utilizaban instrumentos como: una botella de anís con una cuchara, un almirez, una pandereta hecha con la piel de un borrego y una sonaja de madera con platillos de lata.
El día de Nochebuena, tradicionalmente, se mataba un gallo que se criaba en los corrales de las casas. Comer gallo era algo muy grande, muy especial. En la casa de mi abuela se tenía que matar más de un gallo porque vivía mucha gente y no tenían suficiente.
Era costumbre también, cuando se terminaba de comer la cena de Nochebuena, ir a casa de un familiar o amigo cantando y la abuela de la casa se pasaba la noche friendo buñuelos, que es una especie de churros, en una sartén que se calentaba en la chimenea. Ese era el regalo con el que se convidaba a todos los que venían a cantar a la casa de mi abuela, que siempre estaba llena de gente porque todos sabían que eran muy alegres y se vivía la Navidad de una forma muy especial.
Esa noche se ponían vestidos cosidos por su abuela, su madre o por alguna de las costureras del pueblo. Usaban botas a las que les habían colocado unos hierros en la punta para que no se rompieran fácilmente y pudieran servir durante mucho tiempo. Los zapatos más bonitos que se compraban en la tienda se utilizaban solo de fiesta en fiesta.
Así era su Navidad, no tenían mucho, pero se divertían juntos y sabían reunir a sus amigos y familiares para celebrar la noche más bonita del año.
GONZÁLEZ, LUCÍA – 5º A
LAS NAVIDADES ANTIGUAS DE MI ABUELA ERAN:
No decoraban la casa y en aquella época no había adornos por las calles. En las navidades antiguas de mi abuela su madre limpiaba la casa y luego hacia pestiños. Comían los pestiños y con una botella de anís y una cuchara hacían la música. Luego a las dos de la mañana o así hacían chocolate, se tocaba la pandereta por toda la casa porque venían los vecinos y también tocaban el almirez. Se tocaban por todos lados cada uno tocaba una cosa diferente tomaban chocolate con pan frito. Después se acostaban y a la mañana siguiente el día 25 salían los vecinos y ya que habían hecho chocolate y pan frito selo comían todos juntos.
RAQUEL GONZÁLEZ CASTILLO – 5ºA
Abuelos por parte de madre mis abuelos no celebraban la navidad. Era como un día normal, solo comían pavo. No decoraban las calles.
Abuelos por parte de padre mis abuelos si celebraban la navidad. También decoraban las calles. Comían en sus casas pero comían pavo, marisco y turrón etc.
Belén Ivars Figueroa – 5ºA
LA NAVIDAD DE MI ABUELA CUANDO ERA PEQUEÑA
Cuando mi abuela era pequeña, el día de Navidad lo celebraba como ahora lo hacemos nosotros, en familia, con sus padres, sus abuelos, que venían esa noche del pueblo (Cartaya) y sus hermanas. Cenaban, cantaban villancicos y bailaban, se lo pasaban muy bien.
Antes de cenar iban de casa en casa cantando villancicos y los vecinos le daban dulces y bebidas. Por la calle, grupos de personas iban cantando villancicos contagiando a la gente de su alegría, a estos grupos les llamaban “los campanilleros”.
En aquella época no se adornaban las calles con luces como se hace ahora. La calle “Las Bocas” y “Duque de la Victoria”, se llenaban de puestos de dulces, polvorones, turrones y juguetes, a la gente se le veía alegre y feliz.
BORJA LÓPEZ PINEDA - 5º A
Te contaré lo que me ha dicho mi abuela sobre su Navidad. Ella no es de Huelva vive en un pueblo de Sevilla.
En casa de sus padres, se reunían sus nueve hermanos con sus parejas e hijos. Necesitaban cuatro largas mesas para cenar todos juntos. Decoraban poco la casa, solo ponían un nacimiento que constaban de tres figuras. La madre de mi abuela era una persona muy religiosa y no ponía árbol sólo el Nacimiento.
Cenaban una sopa de picadillo con jamón, huevo duro, pan frito... y un gran pollo de corral. Hacían un lebrillo lleno de tortas de pico. Tenían por costumbre visitar a la familia, en cada casa te ofrecían una copita de anís y algún polvorón.
Sobre los regalos el único que recibía algo era su padre y un hermano traía mantecados selectos.
El día de Pascua los campanilleros tocaban en la puerta de su casa y su padre salía con un plato de tortas de pico y aguardiente para invitarlos.
No conserva fotos de estos momentos pero los recuerda con alegría.
DIEGO MARTIN – 5º A
Yo, Diego le he hecho una entrevista a mi madre sobre sus navidades de chica:
Ponían un árbol y debajo un Belén. Subían al castillo a buscar musgo y piedrecitas- Se reunían con algunos amigos de mis tíos y cantaban villancicos. La noche de Nochebuena mi abuela hacía pavo relleno y jamón, y otras cosas y de postre siempre les preguntaba que qué querían de postre y mi madre y mis tíos casi siempre pedían flan adornado con coco, nata, melocotón y guindas. Después de la cena mi abuela sacaba una bandeja con turrones y dulces y se quedaban un rato con mis abuelos hablando de lo que querían pedirle a los reyes- El día de Navidad iban a felicitar a las vecinas.
Los Reyes les traían los regalos y como mi madre tiene muchos hermanos, como mi abuela les dejaba preparadas las sillas y los zapatos para que los dejaran en el comedor, cuando mi madre y mis tíos se levantaban se encontraban todos los juguetes como si fuera el escaparate de una tienda. Nunca los tocaban hasta que no iban a buscar a su vecina, que era como su tata y ella también los veía.
Dice mi madre que eran unas Navidades muy familiares y que no tenían mucho lujo ni luces, porque todavía no vivían en Sevilla, sino en un pueblo, pero que a ella le gustaban mucho más que las de ahora.
PAULA OROZCO – 5º A
Mi abuela me ha contado que cuando ella tenía mi edad sus navidades eran muy diferentes a las mías. Toda su familia se reunía y también algún amigo o amiga. Comían en navidad pollo trufado y después una sopa. Al día siguiente mi abuela levantaba a toda su familia a las tres de la mañana. Por el contrario mi abuelo me dijo que su familia no se reunía solo su padre, su madre, su hermano y él porque su familia vivía muy lejos. Comían pollo y sopa también y además un besugo. Su hermano despertaba a toda la familia
EVA REDONDO – 5ºA
LA NAVIDAD DE MI ABUELA
Todos los años, el día 8 de diciembre, día de la Inmaculada se ponía el Belén.
La gente se reunía para cantar villancicos de casa en casa en grupos de campanilleros que iban tocando diversos instrumentos. Algunos eran caseros como las botellas de anís que se hacían sonar con una cuchara, zambombas hechas con tinajas…
La noche del día 24 de diciembre todos iban a escuchar la misa del gallo. Esa noche se hacía una cena especial con toda la familia para celebrar el nacimiento del niño Jesús. La figura del niño Jesús se colocaba es noche en el Nacimiento y todos cantaban villancicos y hacían sonar las panderetas, zambombas, el almirez…
También se comían durante todos los días de Navidad los dulces típicos que hacían las madres y las hijas que normalmente se reunían en la casa de un familiar o vecino para cocinar los pestiños, rosquillas, orejones…
Las Navidades eran muy familiares y el nacimiento de Jesús siempre estaba presente en todas las celebraciones navideñas.
RODRIGO SÁNCHEZ – 5ºA
NAVIDADES DE MIS PADRES
En casa de mi padre él y sus hermanos estaban estudiando en un colegio interno y para navidades volvían todos a casa.
Para navidades volvían todos a casa y se preparaba el Belén y mi padre, mis hermanos y mi abuelo iban al campo a coger musgo, hierba y ramas y se ponía un Belén muy grande. En Nochebuena cenaban en casa de mi bisabuela con todos sus primos, comían turrón, mazapán y polvorones y cantaban villancicos. En casa de mi padre todavía no se ponía el árbol de Navidad, se empezó a poner cuando mi padre tenía siete años, porque es una costumbre extranjera, por eso los villancicos se cantaban todos debajo del Belén.
La Nochebuena y la Nochevieja después de cenar se iban a casa de amigos y familiares para cantar y seguir celebrando. Se acostaban muy tarde.
El año que nevaba hacían muñecos de nieve. Los regalos se los traían los Reyes Magos.
Javier Soltero Monterde – 5ºA
Hola, soy Javier Soltero Monterde y le he preguntado a mi madre cómo eran sus navidades. Toda la familia se reunía en casa de sus abuelos, titos de Madrid, de Barcelona, de Sevilla, de Huelva y todos los primos. Algunas veces hasta iban otras familias. Su abuelo tocaba la guitarra, sus titos tocaban el tambor y la zambomba y los demás cantaban. En año nuevo se volvían a juntar para comer las uvas, ella dice que se divertían mucho, que se reían tanto que, nunca terminaba de comérselas. Lo mejor de todo era estar juntos, nadie faltaba y todos estaban alegres. Y quedaba el final, ´´ la guinda del pastel ´´, la noche de reyes que apenas dormíamos y nos levantábamos temprano para ir de casa en casa para ver que les habían regalado.
INMACULADA SORIANO RODRÍGUEZ - 5ºA
LAS NAVIDADES DE MIS ABUELOS
Mi abuelo Pepe, tiene 78 años nació y vive en Huelva, el me cuenta que cuando era pequeño las Navidades eran diferente, no en cuanto al sentido cristiano (que no ha variado), sino en la forma de celebración de las fiestas de Navidad. En aquella época era todo más sencillo y humilde. No existían las iluminaciones tan bonitas que adornan las ciudades y todo se basaba en la celebración en la casa de sus padres y se reunían en familia y con los amigos más íntimos también con sus familias.
De la fiesta poco habría que comentar no había televisión y cada uno aportaba lo mejor que podía sus habilidades. Unos cantaban villancicos, y como acompañamiento utilizaban, zambombas, panderetas, el almirez (una pieza metálica que golpeaban con la maja que sirve para machacar los alimentos), también las botellas de anís de la época que se golpeaba con algún cuchillo u otra pieza metálica y hacía un acompañamiento muy acompasado, otros contaban chistes y cada uno hacía lo que podía para pasarlo lo mejor posible.
La comida no era muy abundante ni variada como hoy; en aquellos años había terminado la guerra y escaseaba de todo, por lo que nuestras madres se las tenían que inventar para poner algo diferente y siempre lo conseguían (por lo menos así les parecía a mis abuelos). Eso si no faltaban los clásicos dulces de Navidad, (mantecados, polvorones, mazapanes, turrones y algunos dulce caseros). En cuanto a la Nochevieja también se celebraba familiarmente no existían los famosos cotillones u otras fiestas que se celebran hoy fuera de las casas y que reúnen a muchas gentes. Las campanadas se escuchaban por la radio y también me dice que se atragantaban con las uvas, aunque esto es una costumbre que llegó siendo ya mayor, como la llegada de Papa Noel en los días de Nochebuena.
Finalmente la noche de Reyes dicen mis abuelos que nunca les defraudaron siempre les trajeron lo que a ellos les ilusionaba y cuando en alguna ocasión no recibían lo que esperaban, lo que traían, siempre les gustó. Los juguetes eran escasos y nuca faltaban los cuadernos de escritura inglesa, juegos de lotería, carritos de madera, parchís y peladillas (unos dulces de almendra cubiertos de una capa blanca de azúcar a los que se les llamaban ``huevitos de paloma´´.
Mi abuela Isabel nació y vivió en Lepe, lo único que se diferencia de lo contado por mi abuelo, era las comidas ya que tenían en su casa un corral donde se criaban los animales que después se comían en las fiestas de Navidad.
MARÍA SÚAREZ MUÑOZ
Las Navidades de mis abuelos se celebraban de manera distinta a la nuestra. Ellos preparaban dulces caseros (roscos y pestiños) e iban de casa en casa con las zambombas, las panderetas y cantaban delante de los portales de Belén, y cada vez se unían más vecinos a la fiesta. Ya de noche llegaba la familia para cenar, solían cenar pollo asado que en aquella época era un privilegio. Una vez que terminaba la cena seguían la fiesta cantando villancicos hasta la madrugada.




